NAKEDNESS
NAKEDNESS
Fue durante la realización de la asignatura El cuerpo impartida también por Jesús Micó Palero, durante el segundo curso en la escuela, cuando la temática del desnudo adoptó una nueva dimensión para mí, pues mediante la exhaustiva y muy detallada revisión histórica que se hizo de la fotografía relativa al cuerpo, a lo largo de casi siglo y medio desde su invención, encontré con asombro una total manipulación ideológica en lo que se refiere a la representación del mismo.
Y sobre todo topé de bruces con la propuesta que vertebra mi obra: el proceso de describir el cuerpo nunca es inocente. Uno debe preguntarse siempre quién hace la descripción y por qué. Según esto, la manipulación ideológica ha sido permanente a lo largo de los años.
Por ejemplo, el colonialismo europeo expansionista y voraz desarrollado durante todo el siglo XIX y que acompañó al nacimiento de la fotografía hizo un uso tremendamente impactante (y cargado de intención ideológica: véase la fotografía superior relativa a Huxley) en el acercamiento gráfico del mundo no civilizado a los que ya decían serlo. Estas imágenes aparentemente tuvieron una intención pretendidamente científica pero en realidad no están exentas de ideología, una ideología agresora, colonialista y capitalista que contribuyó a establecer jerarquías de poder entre el eurocentrismo y los individuos de las colonias que, de alguna manera, les pertenecían. Desde entonces aún se destila en la fotografía una forma de autoconocimiento impartido e impuesto por quién hace la descripción, en base a un reinterpretativo por qué la hace.
Durante la asignatura impartida en Terrassa se realizó un pequeño ejercicio práctico donde los alumnos disponíamos de modelos a los que podríamos fotografiar en la intimidad que nos proporcionaba a todos las paredes del plató fotográfico. Resalto esta cualidad que brinda el trabajar en el plató, porque a lo largo de mi experiencia con el desnudo fotográfico, llevado a la práctica, los sujetos a fotografiar estaban siempre recluidos en lugares no públicos, cerrados, con la única intención de preservarlos de la mirada de los demás.
También he asistido a otros seminarios en los que el tratamiento del cuerpo por parte del alumnado asistente ha sido siempre el de disparar a discreción, acercándose cada vez más al modelo hasta conseguir descontextualizar su propia naturaleza. En la mayoría de los casos se pedía que el modelo adoptase posturas casi imposibles, o que representara un rol que a veces ni siquiera el propio fotógrafo sabía definir. Pero siempre todo esto sucedía en la intimidad que proporcionaba un espacio cerrado. De alguna forma aquello quedó en el subconsciente de todos como un acto totalmente reprobable y/o prohibido.
Al recordar aquellas prácticas una sensación de semi-clandestinidad me recorre el cuerpo, pues de alguna forma todos nos escondíamos del resto, actuando siempre bajo la mirada atenta del tutor, quien disponía dónde, cuando y cómo habríamos de actuar ante el acto fotográfico.
El único contacto con el exterior que tuvimos en una de aquellas prácticas fue en la azotea del edificio donde impartíamos el curso. Únicamente allí podíamos trabajar a salvo de las miradas de los demás, aunque de alguna forma seguíamos aislando al cuerpo desnudo del resto del mundo.
Un poco de historia
Sin título. Anónimo (Hombre del sur de Australia fotografiado según las instrucciones de Thomas Huxley, director de la Sociedad Etnográfica de Gran Bretaña ), 1870. Imperial College Archive, Londres. Thomas Huxley fue muy preciso en cuanto a lo que pedía a los fotógrafos que documentaban para el Colonial Office las razas de hombres que hubiera dentro del Imperio británico. Sus instrucciones decían que los sujetos debían estar de pie, con los tobillos juntos en actitud de atención. Para las tomas frontales de cuerpo entero, debían extender completamente el brazo derecho con la palma hacia adelante; para tomas de perfil, debían doblar el brazo izquierdo hacia arriba por el codo.
Preámbulo
En la actualidad, estos antecedentes influyeron a la hora de decidir como afrontaría la realización de las tomas para la asignatura de El cuerpo impartida por Micó. Tenía muy claro que no me interesaba para nada seguir la línea adoptada por mis compañeros de estudios.
Simultáneamente descubrí la obra del estadounidense Spencer Tunick (ver imagen página ¿REALIDAD O FICCIÓN?) quien fotografiaba al cuerpo fuera de espacios cerrados, haciendo partícipe al entorno urbano en las representaciones que del desnudo se hacía.
Me gustaría destacar de toda su obra una imagen que sobresalió de entre las demás (por lo extraño de la situación que muestra pues rompía el hilo argumental del resto de trabajo). En dicha imagen descubrimos en medio del asfalto de una calle casi vacía a primera hora de la mañana a dos personas.
Una de ellas es un indigente con un carro de hipermercado repleto de latas de bebida vacías. La otra, una mujer, está delante de él y está desnuda. Ambos permanecen inmóviles conscientes de la presencia del otro. Ella parece mirar en el interior del carro. De igual forma, el hombre de manera sosegada parece mirar hacia donde ella, cerrando un círculo en el que la tensión se hace presente.
En mi opinión esta imagen, una de las primeras en la extensa obra del fotógrafo, se sale de la norma seguida en su trabajo, que suele mostrar el cuerpo humano como parte de una breve poesía visual dentro de un entorno común. Si extrajéramos esta imagen de toda su obra, y casi salvando las distancias, podríamos hablar de ella como representante de la corriente gráfica impuesta por Carttier-Bresson, donde el instante es decisivo, pues la escena, al margen de su artificiosidad, parece recoger del curso de los acontecimientos y de forma robada (cazada) y documental una situación un tanto peculiar.
De esta imagen destaco la aparente naturalidad en el comportamiento de los protagonistas, además del hecho de estar integrados en un contexto urbano próximo al espectador. Ese relativo carácter documental que adquiere la imagen por sí misma, dejando a un lado la teatralización de la escena por parte del autor, fue lo que despertó en mí el interés por fotografiar al cuerpo desnudo en un entorno similar al de esta imagen de Tunick.
Así cuando realicé la imágenes de los modelos en la escuela la decisión fue la de abandonar el plató para trabajar con el entorno más inmediato. Por razones de normativa no pude trasladarme al exterior como era mi interés, por lo que las tomas se hicieron dentro del centro, aprovechando las diferentes estancias del mismo.
‣ IMÁGENES